La historia de Edwuin Cetré suma capítulos inesperados. Cuando todo indicaba que dejaría Estudiantes de La Plata para convertirse en refuerzo récord del Athletico Paranaense, la operación se cayó en el último tramo. Meses después, cuando parecía abrirse la puerta de Boca, el mismo fantasma volvió a aparecer: la revisión médica.
En aquel primer intento, el colombiano ya estaba en Curitiba para firmar un contrato cercano a los seis millones de dólares (una cifra histórica para el club brasileño). Sin embargo, tras los estudios de rutina, la institución dio marcha atrás. Durante horas circularon distintas versiones: diferencias económicas, desacuerdos entre clubes e incluso un supuesto problema cardíaco. Nada de eso era cierto.
El punto de conflicto estaba en su rodilla. En 2018, cuando jugaba en Santos Laguna, Cetré fue operado por una lesión de meniscos. Aquella intervención, que no le impidió desarrollar su carrera con normalidad, generó dudas en el cuerpo médico del Paranaense. La transferencia quedó sin efecto y el delantero regresó a City Bell.
Lo paradójico es que esa misma rodilla no fue un obstáculo para que Estudiantes adquiriera el 50% de su ficha a Independiente Medellín en 2024. Desde entonces, Cetré se convirtió en una pieza importante del equipo: 86 partidos, 12 goles, 12 asistencias y participación en una etapa exitosa que incluyó títulos locales.
Con ese respaldo futbolístico, Boca avanzó en las últimas semanas para quedarse con el 100% de su pase. Había entendimiento entre las partes y voluntad del jugador. Pero el antecedente en Brasil llevó al "Xeneize" a extremar controles. Los estudios complementarios no terminaron de disipar todas las dudas y la dirigencia decidió frenar la operación a la espera de un informe final.
En el entorno del jugador y en La Plata la sensación es que la transferencia está prácticamente caída. Incluso, desde el Pincha aseguran que el colombiano será titular el domingo en el clásico ante Gimnasia y Esgrima La Plata, una señal clara de que, puertas adentro, lo consideran plenamente apto.
El interrogante, entonces, no es futbolístico. Cetré viene de ser determinante y de sostener un rendimiento regular. La discusión pasa por una vieja cicatriz que, para algunos médicos, merece atención extra. La misma rodilla que lo hizo volver de Brasil podría impedir ahora su desembarco en la Ribera.
Por el momento, su presente sigue siendo rojo y blanco. Y su futuro, una incógnita atravesada por una revisión médica que cambió (dos veces) el rumbo de una transferencia millonaria.